La aventura del higo

plato final

Hace una semana, regresando del Sur, a la altura de Chilca, vi a una señora de esas que se paran en la carretera agitando un trapo como si espantaran moscas, pero que en realidad están tratando de llamar tu atención.  Esta señora lo consiguió, pues en apenas unos segundos ya estaba cerrado la compra: unos ricos higos.

El higo es una fruta especial para mi. Crecí con una higuera en mi casa.  Vivía en una vieja casona, de esas que tienen mucha historia en sus paredes. Recuerdo que en ese mismo jardín planté una vez una semilla de papaya y al poco tiempo tenía un árbol inmenso que daba las papayas más ricas del mundo… pero eso lo dejo para la aventura de la papaya.

El momento-inspiración de la semana acababa de concluirse. Ya tenía esa “primera piedra” sobre la que construiría mi nuevo post, pero no sabía qué hacer, con que combinarlo, ni nada.

Cuando uno piensa en higos lo primero que se te viene a la mente es un enrollado con chancho o una ensalada, pero no quería caer en eso, quería hacer algo diferente… y vaya que lo logré, pues aun cuando ya tenía mi plato servido, no sabía lo que estaba a punto de descubrir.

Hice mi investigación y encontré una receta que me llamó mucho la atención, se trataba de una vinagreta balsámica con higos. Me encantó desde el nombre, y sobre la base de esa idea empecé a armar un plato donde el protagonista, pese a la atractiva presencia de un bife de cadera, es sin duda mi querido compañero de la infancia, el higo.

Entonces empecé a armar en mi cabeza el plato. Se trata de una ensalada de lechugas frescas y espinacas bebés aliñadas con una vinagreta balsámica de higos sobre un queso de cabra con ceniza y mermelada de higo. Sin embargo esa era la guarnición, me falta la parte fuerte del plato, y fue ahí que pensé en algo potente como un bife de cadera a la parrilla, a la cual también agregué unos higos y champiñones.  El resultado un plato equilibrado, lleno de sabores intensos y texturas súper complejas como un queso cremoso, un higo con cáscara crocante, lechugas frescas y un champiñón tierno y jugoso entre otros.

Los invito a probarlo acompañado de un buen vino, estoy seguro de que no se arrepentirán.

Ingredientes para 2 personas:

  • Vinagreta y ensalada:
  • 100 ml. de vinagre balsámico de Módena.
  • 200 gr. de higos.
  • ½ cucharada de miel
  • ½ limón
  • ½ cebollín
  • 1 diente de ajo.
  • Sal y pimienta a gusto.
  • Aceite de oliva.

Mermelada de higo:

  • 200 gr. de higo.
  • 100 gr. de azúcar.
  • 100 ml. de agua.
  • ½ limón.

Resto de ingredientes:

  • 2 bifes de cadera de 250 gr. c/u.
  • 6 champiñones grandes.
  • 6 higos grandes.
  • 200 gr. de queso de cabra con ceniza.
  • Lechugas y espinacas bebes.

Preparación:

Para la vinagreta cocinar en una olla pequeña los higos trozados con el vinagre balsámico a fuego lento por 15 minutos. Agregar el cebollín y el ajo finamente picados y cocinar otros 15 minutos.  Por último agregar la sal, la pimienta y el limón y apagar. Una vez frio procesar y agregar un poco de aceite de oliva para aligerar la vinagreta.

Para la mermelada, cocer un una olla pequeña los higos con el agua por unos 20 minutos a fuego lento.  Con un tenedor triturar los higos.  Luego agregar el azúcar y el limón y cocer 20minutos mas hasta que se obtenga una salsa espesa.

Para la carne, los champiñones y los higos a la parrilla, prender el carbón y cuando esté en braza agregar los champiñones y los higos cortados en mitades por el lado de la piel. Cocinar por aproximadamente 20 minutos. En el caso de los champiñones voltearlos dos o tres veces y agregarles sal cuando estos empiecen a sudar. Cocinar la carne en el punto de cocción que prefieran y solo agregarle sal gruesa cuando esta empiece a soltar la sangre.

Emplatado:

Poner una cama de mermelada de higo y sobre esta el queso de cabra. Encima de este poner la mixtura de lechugas y espinacas ya aderezadas con la vinagreta. Agregar la carne, los higos y los champiñones.

El resultado es un plato de verdad sorprendente. Tiene una mezcla de sabores muy interesante. El queso es muy salado y la mermelada muy dulce, la carne es muy sabrosa, pues tiene grasa infiltrada en la fibra y la ensalada y la acompañan muy bien.  Pero como ya lo mencioné antes, las texturas juegan un partido aparte y la sensación en boca de el higo caramelizado y crocante en boca resultó el verdadero hallazgo de la semana.

¡Anímense y buen provecho!

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Acerca de Fernando Cavero

Gourmand por definición
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