Tras los pasos de mi niñez

Polenta

Hoy fui al súper para comprar harina y levadura porque quería hacer una piza. Sin embargo, cuando en la góndola apareció frente a mí la polenta, pude experimentar esa sensación de volver al pasado y recordé cuando de niño en mi casa la preparaban con salsa roja.

Podía recordar su sabor pese a que no la había comido desde hace 20 años. En ese momento supe que tendría que hacer polenta. Estamos martes y no debía complicarme mucho así que fui por unos champiñones, tomates y una malaya para hacer una especie de saltado jugoso que la acompañe.

Es curioso, pues cuando llegué a mi casa mi esposa me contó un tanto emocionada que había comprado para los bebes un frasco de colonia para niños “Chupetin” que no veía desde muy niña y que cuando la olió sintió que viajaba al pasado.  ¡Qué tal coincidencia!

Ingredientes para 2 personas:

  • 500 gr. de polenta.
  • 1 litro de agua.
  • Poro, apio y zapallo macre en pequeñas porciones.
  • 250 gr. de malaya.
  • 1 tomate.
  • 10 champiñones
  • 3 dientes de ajo.
  • Ají mirasol en pasta.
  • Sal y pimienta.
  • Aceite de oliva extra virgen.

Preparación:

En una olla pones a hervir  el agua con sal, el apio, el poro y el zapallo macre. Cuando el caldo esté listo se cuelan las verduras y se separa del fuego. Inmediatamente después se agrega poco a poco la polenta mientras que con una cuchara se mezcla todo haciendo movimientos circulares muy rápidos. Cuando se haya obtenido una masa espesa se vuelve a poner a fuego lento por un minuto sin dejar de mover, pero esta vez despacio. Se rectifica con sal y se reserva.

Para el saltado, se corta la carne en trozos pequeños, el tomate en gajos largos, el ajo en láminas gruesas y los champiñones en mitades.  Se sal pimenta todo y se deja reposar un minuto. En una sartén se calienta aceite de oliva y se doran los ajos y la carne, luego de un par de minutos se agregan el tomate y los champiñones y se cocina otro minuto más. Por último se agrega ¾ de cucharadita de ají mirasol y se mezcla con todo.  El ají mirasol aportará un sabor muy especial al plato, pues le dará un ligero sabor ahumado al saltado y un punto de picante ideal.

Por último en un plato hondo, se sirve la polenta, se le agrega un choro de aceite de oliva, y se agrega el saltado y su jugo encima.

Resulta un plato muy simple, pero sabroso y contundente. La polenta es muy neutra y va muy bien con algo de sabor intenso. Eventualmente podría hacerse algo dulce con la polenta pues al igual que la palta o la harina, es tan neutra que se puede llevar al dulce o al salado sin problema.

Reencuéntrense con la polenta o conózcanla que de verdad es muy agradable!

aceite y polenta

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Acerca de Fernando Cavero

Gourmand por definición
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