Erizo Nekkei

ERIZO NIKKEI

Este será sin duda uno de mis post menos populares… la gente no anda por la calle comiendo erizos como lomos saltados o ajíes de gallina, pero a veces, el rol de un blogguer es comentar sobre lo que él quiere y no sobre lo que demanda la gente. Además, valgan verdades, esto no es un blog comercial ni nada que se le parezca, es solo una ventana a través de la cual cuento lo que vivo en mi relación con la cocina.

Dicho esto, les cuento que hace unos días fui al mercado a comprar pescado fresco, pero una vez en el stand vi los erizos, y ya hace un tiempo que estaba antojado de probarlos, sobre todo porque vi una receta de uno de mis cocineros favoritos, Dan Barber, de Erizo con trigo roto.

El erizo es un gran ingrediente, además está en todo el mundo y no está ni remotamente en peligro de extinción. Posee proteínas de gran calidad, es muy bajo de grasas (en un kilo hay apenas un poco más de 50 calorías y apenas 0.3 gramos de grasa) y es rico en vitamina A y minerales como hierro, yodo y fósforo, lo que supone un increíble alimento.

Pero saliéndonos del campo nutricional y entrando al gastronómico, el erizo es fantastico. Posee un color vibrante y atractivo y una textura cremosa y deliciosa, de ahí que se hagan muchos patés y salsas con erizo, pero en sabor es aun más especial.  Tiene un sabor marino, a algas, que es su principal alimento, es sutil en un inicio pero intenso al final.

Es tan increíble en si mismo que no quise cocinarlo la primera vez.  De hecho hice varias opciones, todas crudas, desde ponerle apenas limón y sal, hasta un aderezo Nikkei que hoy les comparto y considero quedo muy bien porque no opaco para nada al erizo pero aportó notas completas que enriquecieron la experiencia.  Por cierto demora 3 minutos en hacer y otro 3 en comer… jajaja.

Ingredientes:

  • 9 lenguas de erizo frescas.
  • 2 limones ácidos (si están en Perú, el piurano, el del ceviche, si están en otra parte, el de Tahití o Mexicano).
  • Una pisca de vinagre de arroz.
  • Unas gotas de aceite de ajonjolí.
  • Una pizca de ají limo picado (puede sustituirse por un chile picante).
  • Una pizca de jengibre (kion) rayado o picado muy finamente.
  • Una pizca de sal en escamas o fina.
  • Una pizca de pimienta negra recién molida.

Forma de preparar.  Exprimir los limones suavemente y no presionarlos mucho. Mezcla todo y con una cuchara verterlo encima de los erizos (no revolverlos con el aliño). Reposar un minuto y comer inmediatamente.

Si te consideras un aventurero de la cocina pruébalos, te sorprenderán. Si eres de los que no salen de la milanesa con papas fritas abstente.

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Acerca de Fernando Cavero

Gourmand por definición
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